lunes, 22 de julio de 2013

Me resulta

Me resulta desconcertante.
Las pausas.
Las líneas.
La vida.

Todo condensado. Amado. Sentido.

Me resulta inquietante.
Tantas vueltas.
Revueltas.
La vida pausada.

Todo tranquilo. Amado. Fugado.

Me resulta increíble.
Los mismos ojos.
Los mismos dedos.
La misma voz.

Todo cuidado. Amado. Junto.

Me resulta...

Me resultas conocido. Esperado. Mío.
Te resulto de antes. Un cuento de antes. Unas letras de antes.

Yo a ti te conozco de antes.

Natalia Riveros Anzola
Julio 22 de 2013




Un perfecto paréntesis




No sé si escribir sobre esto.

Sobre sus ojos ese día. Sobre su cuerpo ese día. Sobre sus manos cogidas a las mías.

No sé si deba retornar al cuento. Al momento. A ese tiempo.
No sé si sobre eso debo escribir.

O sólo oír lo que oímos los dos. Ese día.
¿Un paréntesis?

Un perfecto paréntesis.


El corazón a medias

- Yo creo que lo mejor es despedirme.

- ¿Te despides?

- Sí. No hay mucho más por hacer acá. Contigo. En esto. No hay nada.

- ¿Nada?

- Dime ¿qué ha habido en tantos meses? Dime ¿qué tanto te va a doler el corazón? Dime ¿cuántas veces más nos vamos a despedir, a dejarnos, a faltarnos?

- No sé. No sé nada.

- Tú nunca sabes nada. Tienes respuestas para todo menos para esto. Para esto de dos sólo hubo preguntas, dudas... poquísimas respuestas.
          El corazón a medias ya no me aguanta.
         ¿A ti sí?

- ¿Pero por qué a medias?

- No ha habido un día de entera felicidad. Remamos siempre tan distantes. No sé si entiendas lo de estar con alguien y tener de compañero una ausencia prolongada, pesada, que sólo hace llorar.

- ¿Ni un solo día?

- Creo que unos. Creo que me cogiste la mano y me llevaste a tu vida. Esos días.
      Nunca me había despedido tanto de alguien. No así. No con esta angustia y esta falta. No así.


Natalia Riveros Anzola.
Julio 22 de 2013



Cuidado conmigo*

*Una de esas letras que te golpean.


Ten por favor, cuidado conmigo,
Voy a tirar palabras al aire.
No lo tomes a mal si juegan contigo,
Aunque al final vuelvan a alcanzarme.

Responderé todas tus llamadas.
Voy a pensar que te necesito.
Te engañaré con una mirada.
Ten por favor, cuidado conmigo.

Si caigo en manos del azar,
Pasando por alto la razón
Quisiera no herirte de verdad
Por conectar la boca al corazón.

Quiero encontrar un poco de calma
Lo nuestro ya se fue de mis manos
Es fácil mentir con tal elegancia
Cuando el amor nos ha abandonado

Si caigo en manos del azar,
Pasando por alto la razón
Quisiera no herirte de verdad
Por conectar la boca al corazón.

No te quiero lastimar
Con balas perdidas
No te quiero lastimar
Con balas perdidas (bis)



Letra: Ximena Sariñana
Volviendo al cuento.




miércoles, 10 de julio de 2013

Muchas vueltas

Muchas vueltas. Le han dado muchas vueltas a lo mismo. Péndulo constante, sonante, agotador.

Muchas excusas.
Muchos ratos raros.
Enfrentados.

Es la hora en que poco es lo que tienen de los dos.
Poco lo que reconocen de los dos.
Poco se reconocen.

Mucho tiempo quizás. Mucho gusto. Mucha angustia.

Y él no la ve.
Y ella tal vez lo ve de más.
Se encuentran a veces. Se miran a veces. Se entienden a ratos.
Se persiguen. Se consiguen. Y de vez en cuando se quieren.

Y ella siente un vacío grande. Y lo siente a veces con él.
Y él no se percata.
Se hace el loco.
Se olvida.
La olvida.

Y no hay letras donde ella pueda buscarlo y traerlo de vuelta. Pocas son las letras que ella ha escrito para él.

Uno no puede traer de vuelta lo que nunca ha estado con uno. Del todo. De dos.

Natalia Riveros Anzola.