miércoles, 19 de agosto de 2009

En agosto.

Así me preguntó ella sentada al borde de la cama...
por qué será que la noche nos ataca?
las manos hinchadas, las piernas pesadas, y poco a poco, perderse en su cuerpo...
su mente sigue ahí... esbozando frases de cordura... unas muy pocas...
y pretende seguir con la luz prendida... porque le da miedo la muerte.

Qué sentirá?
Qué pasa por su cabeza al saber que se va a morir... que ya no va a estar.
Dice que Dios la abandonó, ya no quiere ni rezar.
Y yo me pregunto, con rabia... por qué a la que más quiero?
por qué a la que ha jugado el papel de madre?
por qué ella?
Es difícil no perder la fe en estos momentos...
y aferrarse a la idea de la voluntad de otro.

Cómo hago para perderla... y no volverla a ver?
para no volverla a oir...
para entender que mi mamá va a perder a su mejor amiga...
que mi abuelita perderá a su hija?
cómo se desprende uno?

En momentos así la gente como por arte de magia se desaparece...
con la que creíste que contabas.
Los que aparecen solo en un mensaje...
y prometen llamadas que no hacen... (pero que igual uno espera).
Los amigos que uno creía verdaderos se esfuman...
y todo esto lo hace crecer a uno a trancazos...
con verdades tristes... demasiado tristes para querer verlas.

"y sé, me dijo al partir, estoy muy segura, que nos volveremos a ver... y guardé su voz de papel, su olor en mi piel"...

El cuerpo se desvanece...
y el alma se refunde de vez en cuando.
Los ojos comienzan a fallar,
los pies ya no sirven de soporte...
la boca se seca... los ojos se cristalizan.
La piel se pega a los huesos...
la vida se va... bien lejos.
El cancer... se la llevó. bien lejos.

"No olvide que la espero, no espere que la olvide"...

Cada vez que intenta reirse... el cuerpo responde con ahogo...
cada vez que intenta pararse... los pies flaquean...

Despedirse de los hijos...

Hoy le pregunté cuál había sido su momento más feliz...
y me dijo que el momento en que nacieron sus hijos... y no pudo hablar más porque su voz se llenó de llanto y de recuerdos.

Hoy solo escribo porque llorar cansa...
y esperar desahogarse es difícil cuando todos sentimos la misma tristeza.
Las llamadas no llegan...
ni los abrazos que espero.
Así que esto es hasta hoy todo... lo que tengo.

Godblessu.

Natalia Riveros Anzola.
"Yo siempre te veré hermosa".

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