jueves, 26 de febrero de 2009

Los faros de la ciudad sólo son testigos... alumbran, me recuerdan que la noche llega inevitablemente. Verte es... difícil. Trato de frenar la vida y sonreir... ver cómo prevalece la amistad, aunque cada vez que te abrazo te me llevas un pedazo de alma, y cada vez que te saludo quisiera darte los besos en la boca y volver a dejar que me robes todos los suspiros. Y sigo con gans de cuidarte, de desnudarte, de escribirte mil versos, aunque día a día la vida me convence que debería ser diferente.
Te me colaste bien dentro, tan dentro que no sé si te llevo en la sangre, en la piel, en el corazón o en el alma... Hay olores que son sólo tuyos, hay imágenes y cielos que te quiero dar sólo a ti.
Me dejaste el corazón y la piel con ganas de más. Te quiero sólo para mi. No quiero mentir y hacer gestos que no siento cuando tus manos abrazan otro cuerpo. No quiero. Te quiero. Te quiero.
No sé por qué lograste tanto en mi. Deja de nublarme la vista, deja de hacerme latir la vida, deja de meterte en cada suspiro, deja de ser mi motivo, deja de ser la exusa, deja de ser...
O déjame ser tu movito, tu excusa, otra vez.

Natalia Riveros Anzola.

1 comentario:

Juan Daniel dijo...

Buenísimo mijta! (Como siempre).
Abrazoss y besos

juanda