miércoles, 19 de noviembre de 2008

Un buen baile... ¿Un buen polvo?

Salsa, trompetas, tambores. Que buen ritmo! Todo fluye, como un buen polvo. Así debo llamarlo? Sí. Le voy a quitar romanticismo, porque a veces hay que hacerlo para ver las cosas como son. Que ganas le dan al cuerpo eso de sentirse, de hallarse, de mojarse. Tantas ganas de gritar, de contorsionarse, de moverse. De bailar.Alguien que se sepa mover en la pista, lo hará en la cama… Dime como bailas y te diré cómo tiras, sería el dicho… No es que sea experta en cantidad, por eso en el momento de comparar me quedo corta, pero hay experiencias que poco se olvidan, que el cuerpo no olvida, que la piel no olvida.Hay veces en que uno recuerda y la implosión se siente abajo, y esto solo se vuelve explosión con otro cuerpo o con tus propias manos.Que delicia estremecerse, mojarse, respirar-se, tocar-se, sentir-se… lamerse, olerse, untarse, comerse, venirse, llegar… gritar, gemir, morder, chupar, tocar…Que delicia sentir al otro, con toda su corporeidad, con todo lo que esto trae. Cuando el asco no existe, cuando el cuerpo está ahí, para ser comido, disfrutado, sentido.Cuando las manos logran orgasmos, cuando gritar no es suficiente, cuando sientes que no puedes parar, cuando el cuerpo va a reventar. Gemir en el oído, respirar bien cerca, sentirse mojados, mojadas, sentir que las piernas se abren y se cierran, que el sudor corre, que se oye, que se dice.Los mordiscos, los besos, las manos, los labios, los fluídos, los dientes, los pezones, la cintura, los huequitos de la cintura. Todos, todos sienten y hacen sentir. Todo está ahí para gritar MAS! Para no querer parar, para mover el cuerpo en maneras que uno consideraba imposibles…Untarse las manos, la boca, la nariz, la cara. Untarse… Untarse…Revolver todo…Volver todo uno solo. Ya nada es totalmente tuyo. Solo explotas y te mueves y tiemblas. Y gritas y sudas y quieres más. Y gimes… entrecortado… y se secan los labios, pero la lengua del otro lo calma. Y se chupan y se comen y se contorsionan. Y todo fluye… y la explosión ya no es implosión. Todo ha quedado ahí. Y todo es húmedo, y pasas tus manos y lo sientes… todo húmedo. Caliente. Se siente bien. Como una buena salsa, un buen ritmo… un buen orgasmo, o unos cuantos. Sin parar… sin querer parar…

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