viernes, 6 de enero de 2017

A la mar

"Colgué los guantes al revés. Bajé por agua para una pastilla y no recuerdo si me la tomé. No la sentí en la garganta, mucho menos en la panza. He estado buscando vuelos a Madrid desde anoche. Buenos precios, buenos días. Un 5 de enero".

"No sé si seas lo suficientemente curioso como para llegar a estas letras. Se me salen, créeme que se me salen (y eso que tengo 7000 más por escribir). Pero estas valen más. Estas que salen de todas partes y van a ti". No tengo idea qué acaba de pasar.
                            "Yo tampoco".

"Y recuerdo que bailamos. Algo de A la mar y fuimos a una playa. Lo invité a mojarse los pies".

"Le pedí que sólo me mirara. Que me mirara toda. Que me recorriera, que me comiera la boca a besos (comer la boca a besos, eso lo dijo él). Me dijo que estaba justo donde mi mano estaba. Bailamos muchas horas. Nos acostamos tarde. Nos reventamos de ganas. Una, dos y tres veces". Madrid, ven a Madrid.

"Mis dedos de los pies lo saludaron hoy desde temprano. Su barba me despertó despacio. Me recorrió otra vez. La luz entró en su ático. Sus pies me saludaron a mí. Le dio besos a cada una de las curvas de mis pies. Volvimos a poner la canción que oímos ayer 30 veces. La repetimos hoy y nos repetimos hoy. Y hoy todo lo he hecho al revés. Porque así pasan las historias que te revuelcan el alma... te dejan al revés, al derecho y al revés otra vez".

Me gustas, como los besos largos.

Go deep.

Enero 6.

Natalia Riveros Anzola.