miércoles, 2 de marzo de 2016

Se había ido

Hace tiempo.

Se le había olvidado darle cuerda al corazón que ella tantas veces amó. Se le pasaron las letras por debajo de los dedos -como cuerdas, como abejas- y no las sintió. Hace tiempo dejó de escribirle y sólo se dio cuenta cuando ya no firmó igual. Ella amaba encontrar la primera página de los libros que él le regalaba llena de letras y un te amo sin falta. Como le hacía de falta!

Hace tiempo y ella no supo el momento en el que pasó. Se fue yendo. El miedo llenó los sueños que venían con ese siiempre que nació de la espontaneidad y del amor.

Ayer ella se quedó sin ese siiempre. Sin eso que los mantenía unidos, atados, amados. Él la soltó hace tiempo. La magia se debió esconder debajo de la cama con los colores que ella perdió. Ella jamás le había tenido que recordar que la amara. Jamás.

Hace tiempo. Cuánto tiempo?

El siiempre se va. Él se va. Ella no sabe cómo quedarse con un amor a medias, miedoso, con sólo un día al mes de manera extraordinaria.

Hace algún tiempo era extraordinario. Invencible. Fuerte. Como el río del que él alguna vez le habló.

Me amas? Sí
Como antes? No
Me amas? No