lunes, 30 de agosto de 2010

Hay sueños a los que no queremos darle sentido. Por miedo. Por angustia. Por alguna otra razón.
A estos sueños de casas alejadas, en montañas empinadas y personas de tez cuartiada y cabellos brillantes de sudor... No quiero ponerles atención. Se filtran por rendijas que quiero cerrar día a día, acompáñame a cerrarlas porque te quiero de este lado y no de aquel en el que no te pueda ver.

Natalia Riveros Anzola.

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