domingo, 20 de diciembre de 2009

BlaBlaBla...

Cuándo es que se acaba eso de los primeros meses?
Esas ganas de conocerse, de recorrerse... de no querer perderse nada?
En qué momento es que pasamos a eso de querer perdernos, escondernos y desdibujar todo lo que se ha construido?
Por qué el corazón no dura encendido tanto como el corazón que amamos?
Hasta qué punto esa sonrisa de niños existe?
Cuándo es que llega el cansancio, las ganas de cambiar al otro?
Por qué se nos olvida tan rápido eso que nos hacía palpitar?
Por qué necesitamos que el corazón se desgaste mil veces para que entienda qué es lo que quiere querer?
Quiero entender cuál es la necesidad de que duela, de que se malgaste, se borre, se corroa... todo lo bueno.
No sé si es que las relaciones deben durar sólo unos meses, mientras el encantamiento perdure y lo feo no se note...
No sé si es que es necesario vivirse, lamerse, comerse, entregarse, quererse, amarse... en un solo rato...
cuántos ratos son necesarios?
cuántos "Te amo" son realmente ciertos, sentidos, queridos?
Por qué es que las caricias de descubrirse se acaban? A caso nos desgastamos tocándonos?
Quisiera no pensar en el después...
Pero es que ya lo he vivido...
Por eso no quiero que me dejes de querer, así, depronto.
Quiero que se sincronicen nuestras vidas... y esos corazones nuestros que las rondan...
Y nos dejemos de querer al tiempo, y nos dejemos de recorrer la punta de la piel juntos... sin que nada duela, sin que nadie quede en un one-sided affair.
Eso quiero... me sigues?

Natalia Riveros Anzola.

1 comentario:

VIVIANGILRO dijo...

Nunca había leído tu blog, comencé con este último post y sencillamente me encantó.
Tienes toda la razón, ¿en qué momento acaba el amor y se vuelve costumbre?